La importancia que ha tomado esta metodología es tal que el Informe Anual 2006 de la prestigiosa consultora Forrester, ha concluido que el crecimiento del Mercado de BPMs se está acelerando ya que más y más líderes organizacionales se están enfocando en la eficacia en procesos de negocio.
Ventajas tangibles
El objetivo final de BPM es conseguir una mejora radical de la productividad de la empresa y de la calidad del servicio a los clientes. Ambos factores tienen un impacto crítico en el negocio, tanto por la reducción de costos, como, por el potencial aumento de los ingresos.
Si bien la lista de beneficios es extensa, se podrían enumerar principalmente: automatización de forma ágil y ordenada de uno o varios procesos de negocio; mejora del control sobre todas las actividades en curso, en todo momento y en tiempo real; posibilidad de detección y corrección de problemas y oportunidades de mejora en el funcionamiento de la organización, y repartir la carga de trabajo.
De igual manera se observa la disminución de los tiempos muertos entre actividades que requieren de la colaboración de varias personas, departamentos u organizaciones; un aumento en la rapidez en la puesta en marcha de nuevos servicios y aplicaciones, sin tener que hacer complejos y costosos desarrollos a la medida.
Un recurso al alcance de la mano
La tecnología juega un papel fundamental en la metodología de BPM, la cual puede ser implementada a través del uso de una o varias aplicaciones de software, que proporcionen las capacidades necesarias para analizar, automatizar, implantar y controlar los procesos, siempre de una forma ágil y eficiente.
En la actualidad, las suites de BPM aseguran que todos los módulos de software estén funcionando completamente integrados entre sí, sin fisuras y cubriendo todas las necesidades de la organización.
La suite permitirá a la organización implantar un ciclo de mejora continua que recorrerá las siguientes etapas: identificar los procesos con mayor potencial de mejora para la organización; diseñar y modelar el proceso; ejecutar el proceso; monitorizar los resultados, mediante la visualización, en tiempo real, de la información recopilada durante la ejecución de los procesos; optimizar los procesos.
El resultado de implantar todo este ciclo de mejora continua de los procesos es la optimización del rendimiento y control sobre la organización, de forma progresiva y controlada.
Si bien cada organización debe determinar el momento en el cual está dispuesta a invertir los recursos humanos, financieros y tecnológicos indispensables para poner en marcha esta metodología, los líderes, necesariamente, deberán preguntarse: ¿cuánto se deja de ganar al no contar con ella?
De cualquier manera, la asesoría experta de consultoras TI será fundamental para lograr los beneficios óptimos de la implementación. |