El
retorno de inversión o ROI (por sus siglas en
inglés) es un indicador financiero que compara
el beneficio neto que reporta determinado plan de inversión,
contra el capital total que se requirió para
tal negocio en un lapso promedio de tres años.
“La figura del ROI se ha hecho tan necesaria
para las grandes corporaciones que, en muchas, existen
profesionales dedicados a medir y analizar el repago
de sus inversiones tecnológicas” asegura
Rosalba Díaz, economista y asesor financiero
independiente.
Para la economista, la industria de la informática
debe ser capaz de ofrecer mecanismos que aminoren el
tiempo del retorno del capital de sus clientes, y que
a su vez garanticen mejoras sustanciales de sus procesos
internos.
Raúl Roldán, gerente de Ventas de Software
para el norte de Latinoamérica de la trasnacional
Sun Microsystems, explica que los aliados de TIC deben
asesorar a sus clientes en cómo construir el
cálculo del repago de sus soluciones tecnológicas,
y ayudarles en las tareas asociadas a ello.
Midiendo el repago del know-how
Para medir el ROI de cualquier inversión
TIC intervienen, en principio, dos factores primordiales,
que de alguna forma sirven de antesala al cómputo
propiamente dicho. Ellos son: el alcance y la repetición.
Roldán indica que es necesario establecer a cuántas
personas afectará el proyecto y con cuánta
frecuencia va a ser utilizada esa tecnología en
la empresa.
Una vez determinados ambos parámetros comienza
el estudio del retorno de inversión, siguiendo
indicadores determinados como el costo de la tarea a
sustituir, el re-uso del conocimiento que la TIC reporta
y la capacidad de compartir dicho conocimiento, es decir,
la posibilidad de que sea transmitido de empleado a empleado.
Dentro de la valoración del costo se deben incluir
los elementos directos e indirectos. Los directos son
todos los costos propios del proyectos como adquisición
de licencias, gastos operativos, entre otros. Los indirectos
van relacionados con el ambiente tecnológico,
el incremento de la productividad, mantenimiento de software
y hardware.
La tasación de una TIC no se limita a lo estrictamente
económico, sino que abarca todos los aspectos
que puedan ser tocados o modificados por la solución.
Si una empresa implanta un sistema que automatice su
facturación, se deben tomar en cuenta los indicadores
referidos a la agilización de los procesos de
despacho.
Los valores intangibles no deben dejarse al margen dentro
de un análisis de retorno de inversión.
Para el especialista de Sun Microsystems el elemento
común en todos ellos es la productividad, pues “es
indudable que la reducción del tiempo, por ejemplo,
redunda en el rendimiento de la corporación”.
Por otro lado, la combinación del ROI con otros
indicadores como el TCO (Total Cost of Ownership, Costo
Total de Propiedad – CTP) o el Payback, maximizan
las ventajas del estudio. “El uso del ROI junto
con el payback permite evaluar flexibilidad y retorno
lo que conlleva a una toma de decisión ajustada”,
sentencia Roldán.
Reporte de beneficios
El retorno de inversión permite
no sólo una correcta adquisición de tecnología
sino que, además, puede detectar tempranamente
fallos dentro de las soluciones, reducción de
costos de desarrollos, mayor ventaja competitiva y nuevas
oportunidades de negocio.
En la opinión de Manuel Pereira, director de
Tecnologías de Información de Cigarrera
Bigott, una acertada medición del retorno “garantiza
la aprobación de los proyectos, mejora la credibilidad
de TI y genera un ambiente donde la empresa valoriza
estos procesos y asigna más dinero a los mismos”.
Para el ejecutivo de Bigott la diferencia entre medir
o no es inmensa y determinante. “Los propósitos
de TI compiten con otros de la compañía,
por ello es necesario tener proyectada la rentabilidad
del negocio”, apunta y resalta que el objetivo
de todo proyecto tecnológico siempre será generar
rentabilidad o valor agregado.
El ROI se ha convertido así en una herramienta
de decisión más que en una medida financiera.
Su empleo puede ser la diferencia entre una organización
capaz de incursionar en mercados globales y otra que
simplemente se conforme con usar tecnología.
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