Sin embargo, debido
a la magnitud de los daños, surgen a la par múltiples
iniciativas para evitarlos; como PlanetLab, un proyecto
que reúne actualmente a un equipo de casi 100
líderes científicos del mundo. Este grupo
se ha propuesto “revitalizar Internet” (a
largo plazo), desarrollando un modelo más robusto
que tiene entre sus miras evadir los numerosos ataques
de virus y gusanos informáticos.
Sin embargo, según
advierte Luis Mata, gerente de Consultoría y
Servicios de BekeSantos, sucursal de Guayana, “seguridad
no es sólo software, sino procesos y personas”.
A su juicio cuando se habla de una solución de
seguridad, “no se tiene que ver desde el punto
de vista de virus solamente. La problemática
es mucho más compleja. Supone también
el tema de la seguridad interna”, puntualiza.
La amenaza
sigue
Afortunadamente,
desde su perspectiva hoy en día “el mercado
entiende un poco más la importancia del tema,
dado que estos últimos tres años, a partir
del 2000, los ataques y violación de seguridad
han sido mucho más fuertes y violentos”,
asegura.
En ese sentido, un estudio realizado
entre clientes de la empresa Symantec, por ejemplo,
revela que una de las más fuertes amenazas que
enfrentarán este año las organizaciones
en el mundo es ser el blanco de ataques mixtos que pongan
en vilo sus plataformas informáticas. Esto consistiría
no en una embestida puntual, sino en “la combinación
de códigos maliciosos que aprovechan la vulnerabilidad
para emprender un ciberataque”.
Una de las características
que resaltan de estas constantemente repotenciadas formas
de infección es su inédita facilidad de
propagación, que tiene efectos cascada sobre
actividades económicas cruciales. Esto continúa
punzando y es de esperarse que los gusanos electrónicos
prosigan su difusión provocando sobrecargas en
los equipos y en el tráfico en Internet.